domingo, 17 de septiembre de 2017

POBLADORES PRERROMANOS,LOS VETONES Y LAS CUEVAS-SANTUARIO IBERICAS



Los Vetones (en latín vettones) eran los habitantes del occidente de la península ibérica. Estaban asentados entre los ríos Duero y Tajo, y su territorio se correspondería con las actuales provincias de Ávila, Salamanca, y parte de Cáceres, Toledo y Zamora, llegando incluso a la parte oriental de Portugal.





Dados los datos arqueológicos y epigráficos de los que se dispone resulta factible afirmar que estos pueblos (segun las fuentes clásicas) que han asimilado a la cultura vetona gozaban de un tipo de sociedad compleja en el que sin duda se daría un poblamiento jerarquizado manifestado por la desigualdad en el acceso y distribución de los recursos.
El elemento fundamental para determinar la estructura social de los Vetones es el estudio y análisis de las necrópolis en lo referente a la distribución de tumbas y ajuares. Se parte por tanto de que los ajuares y la localización y complejidad constructiva de los diferentes túmulos que conforman la necrópolis poseen una elevada carga social y simbólica que reflejan la distinción social y las relaciones de poder, para llegar a establecer una estructura piramidal que simularía la estructura social, basada en los grupos de edad y la capacidad para ejercer las actividades guerreras de acuerdo con la variedad de objetos presentes en los ajuares.
De este modo se ha determinado la presencia de tumbas de guerreros en las que predominan las armas y los arreos de caballo, tumbas de artesanos evidenciadas por la presencia de elementos de trabajo como punzones y diversas herramientas de hierro, tumbas de mujeres determinadas por la presencia de instrumentos destinados a las labores textiles y domesticas como la fusayolas y algunos escasos elementos de adorno personal y un gran número de tumbas sin ajuar de las que por lo tanto no se pueden extraer una actividad determinada dentro del poblado.

A partir de esta clasificación de los túmulos se puede organizar la estructura piramidal de los Vetones con marcadas diferencias de estatus que determinaría las relaciones de poder dentro de la sociedad vetona. En la cúspide de la pirámide se ubicarían las elites militares caracterizadas por los arreos y bocados de caballo así como las armas de lujo, lo que hace pensar en una supuesta clase gobernante ecuestre que pondría de relevancia la importancia simbólica del caballo presente también en otros objetos como fíbulas, grabados o cerámicas. En el siguiente escalón de la pirámide nos encontraríamos a la amplia masa de guerreros cuyas tumbas están caracterizadas por una panoplia más modesta sin armas lujosas ni elementos relacionados con el uso del caballo. Aun por debajo de los guerreros estarían los artesanos o especialistas como los metalúrgicos, los carpinteros, los alfareros… cuyas herramientas necesarias para el desarrollo de sus actividades no siempre se reflejan en los ajuares aunque la existencia de este grupo es necesaria dadas las características económicas del mundo vetton.
Los Vetones
guerreros en un altar de sacrificio
La presencia en algunos ajuares de herramientas y armas de manera combinada hace pensar en un posible artesano-guerrero a tiempo parcial cuya actividad dependería de las necesidades del momento. En la base de la pirámide de los Vetones nos encontraríamos al grupo más numeroso, relacionado con las tubas pobres sin ajuar, que tradicionalmente se ha asimilado a los individuos de carácter más humilde dedicados a las labores básicas del proceso productivo como la ganadería, el trabajo agrícola o la construcción del poblado y sus defensas. En el caso de las mujeres se diferencia una gradación de modo similar a la expuesta aunque en el caso de sus ajuares resulta más reseñable el estudio de los objetos de adorno más ricos o más pobres ya que el resto de elementos son los relacionados con las actividades domesticas mostrándose la existencia de una fuerte división sexual del trabajo siendo el hombre quien realizaba las tareas económicas más importantes, hecho que se reflejaría en el sistema de descendencia o de prestigio aunque no afectaría necesariamente a las relaciones monogamias que parecen probadas por la presencia de prácticamente el mismo número de hombres que de mujeres.
Los Vetones
guerrero tras ritual de sauna
Del estudio de la distribución de los túmulos dentro de las necrópolis resulta la identificación de agrupamientos específicos de tumbas separadas por aéreas estériles que presumiblemente dispondrían de rituales funerarios homogéneos y en cuyo interior existe un pequeño grupo de tumbas socialmente preeminentes. Estos datos arqueológicos han sido interpretados como el reflejo de un sistema de grupos familiares que determinarían una organización social basada en el régimen gentilicio, también demostrada por la presencia de inscripciones latinas ya tardías presentes en los valles de ríos como el Yeltes, el Duero o el Jerte que determinarían la presencia de diferentes grupos tribales o gens. De este modo los diferentes individuos se hallarían unidos por lazos de consanguinidad y relaciones de parentesco complejas diferenciadas de las presentes en la familia patriarcal romana. Algunas de las características de estos grupos gentilicios, determinadas por Morgan en su estudio de las tribus Iroquesas, son la obligación de no contraer matrimonio dentro de la gens, las obligaciones reciprocas de ayuda, defensa y desagravio de ofensa, los derechos naturales de herencia de tipo lineal y masculino, el derecho de adopción de extraños en la gens, la celebración de ceremonias religiosa comunes o la existencia de un cementerio común, entre otros factores que pueden ser observados en el estudio de las sociedades vettonas. En este punto cabe destacar la capacidad de un grupo familiar o gens de adoptar a extraños que adquirirían los derechos del grupo gentilicio que le acoge, esto es el Hospitium. Estos pactos de hospitalidad también eran aplicables a las aldeas, tratándose entonces de grupos aislados de individuos que eran aceptados por una comunidad, estos pactos solían ser ratificados por escrito mediante pequeñas planchas de bronce llamadas teseras en lengua celtibera, o latina ya en épocas tardías. Con la conquista romana y el proceso de romanización este concepto de hospitium se fue asimilando a la clientela romana, acentuándose los lazos de dependencia personal entre el cliente y el amo que llego a vincularse con conceptos religiosos de fidelidad dando lugar al debotio.
Siguiendo con el estudio de las necrópolis de los Vetones y complementándolo en esta ocasión con los análisis del poblamiento basado en la consideración de las estructuras de habitación las conclusiones obtenidas en materia de paleodemografia han arrojado una esperanza de vida media de unos 30 años y unas poblaciones de entre 160 y 250 habitantes por poblado, aunque concentraciones de población especialmente extensas como Ulaca han podido albergar a unos 1000 habitantes.
Los Vetones
 Castro de Ulaca
En cuanto a las instituciones políticas que regirían la vida diaria en el poblado cabe destacar la posible dualidad de poder entre una magistratura ordinaria de carácter civil y religioso y otra magistratura temporal y extraordinaria de tipo militar. Esta última se basaría en la elección por parte de la asamblea o el consejo de caudillos militares por criterios de valor, elocuencia o pericia personal que las fuentes clásicas han denominado como Hegoumenos. En el caso de la primera magistratura se conjetura con la elección de un rey o autoridad civil elegido por las familias aristocráticas que ostentaría el poder civil y posiblemente religioso de por vida.
Para finalizar este apartado cabe destacar que la sociedad vetona no fue estática a lo largo de toda su historia sino que sufrió un proceso de evolución acentuado por el contacto con las civilizaciones mediterráneas que llevó desde la organización en unidades familiares extensas al surgimiento de instituciones políticas complejas como cabe observar en el proceso de evolución desde el estatus guerrero de las clases dominantes ecuestres (ajuares con armas que muestran prestigio) al estatus de tipo económico (ajuares con joyas y tesoros) predominante en el ámbito urbano.

Corre el siglo II a.C. El final de la Segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.), además de estar marcando el declive de Cartago frente a Roma, esta determinando el inicio del paulatino proceso de romanización de los pueblos iberos en la Península. Este imparable proceso ira poco a poco trasformando las estructuras sociales del mundo ibérico, pero también sus esquemas mentales. Lo que incluye su faceta quizás mas personal, como es el mundo de las ideas, sus dioses y esquemas religiosos.
Las Cuevas-Santuario ibéricas ante la llegada de Roma
Poco se sabe de la religion ibérica (Moneo, 2003).Conocemos alguno de los nombres de sus deidades mas importantes como Endovelicus o Ataecina vinculadas especialmente al suroeste peninsular. Por haber hallado advocaciones a estos en los restos epigráficos localizados en algunas aras del área mencionada. Así como la mas que probable presencia en este desconocido panteón, de una gran deidad femenina vinculada a los ciclos naturales, que los historiadores venimos denominando con carácter general como Gran Diosa Madre. Conocemos también la practica habitual de inclusión en las zonas cercanas a los poblados de santuarios urbanos. Pero de las múltiples facetas cultuales del mundo ibérico quizás la mas desconocida sean las cuevas santuario.
Estos "loca sacra libera" conviven con los santuarios urbanos. Constatando su uso desde el s. VI a.C. hasta su desaparición con la paulatina romanización que conlleva la monumentalización de los espacios sagrados circa en s.I a.C. Se trata de cuevas y especialmente abrigos naturales inhabilitados a priori para su uso habitacional en los que la cantidad y/o calidad de los materiales nos revela un uso cultual de los mismos. Especialmente conocido es el santuario rupestre de la Cueva de la Lobera (Castellar de Santiesteban, Jaén) donde desde la década de los años 50 del siglo pasado se vienen localizando múltiples exvotos antropomorfos realizados generalmente en bronce.
Las Cuevas-Santuario ibéricas ante la llegada de Roma

Estos santuarios rupestres presentan una serie de características comunes: Están situados en enclaves de difícil acceso, comúnmente sobre barrancos. Normalmente con un solo punto de entrada. Constituyen hitos referenciales en el paisaje. Vinculados a las rutas de comunicación. Contienen o están relacionados con afloramientos de agua, presentando a menudo piletas naturales o modificadas donde se recoge esta. Y muestran en su espacio una gran cantidad de cerámica fragmentada, así como ofrendas de diversa índole.
Las Cuevas-Santuario ibéricas ante la llegada de Roma

Nuestros estudios nos llevan a la conclusión de que estamos ante una de las muestras de religiosidad mas antigua del mundo íbero. Probablemente recogiendo esquemas previos fenicio-púnicos, pero que hundiría sus raíces en manifestaciones mágico-religiosas prehistóricas.
Presentamos una brevísima aproximación a la comprensión de estos espacios sagrados poco conocidos. A raíz de los resultados obtenidos de la primera excavación arqueológica de uno de estos santuarios rupestres, La Nariz (Moratalla, Murcia). Ubicada en una posición de privilegio, dominando el extenso valle de San Juan a sus pies. Se trata de un gran abrigo con una morfología marcadamente antropomorfa, situado sobre un gran cortado, en el paraje conocido como Salchite.
Su excavación además de valiosas informaciones objeto de futuras publicaciones, nos reveló un primer dato de extrema importancia; su exacta cronología. El yacimiento conocido desde la década de los 70 (Lillo, 1981) "nunca había sido intervenido arqueológicamente, posiblemente por la dificultad de su excavación que tuvimos que realizar sujetos mediante útiles de escalada". La cronología que aportaron sus materiales revelaron un abanico del s. IV a.C. al primer cuarto del s. I a.C. Con un uso pleno en el s.II a.C. El ejemplo paradigmático al que aludíamos en líneas anteriores de La Lobera se enclava grosso modo del VI al IV a.C. Por lo que podíamos atender a la lectura de los últimos usos cultuales de estas cuevas propiamente ibéricas antes de su desaparición con la progresiva asimilación de los cultos romanos.
La lectura nos revela de forma muy general que el santuario rupestre de La Nariz se constituye como un santuario extraurbano, alejado una media de 20 km. de los enclaves ibéricos que lo rodean El Macalón (Nérpio, Albacete) y Molinicos (Moratalla, Murcia). Prácticamente equidistante de estos y en el paso natural que constituiría la vía de comunicación entre las zonas de influencia de ambos. A el según la cantidad de materiales acudirán las gentes en lo que constituiría una versión de las actuales romerías. Posiblemente en días determinados según los estudios por los ciclos naturales. En la cavidad se procedía al culto que incluye libaciones de las aguas de la cueva así como comidas comunales, transcurridas las cuales se llevaba a cabo la destrucción intencional de la cerámica utilizada. El ritual o uso cultural del santuario incluía, así mismo la colocación de ofrendas. En este siglo II a.C. el carácter de estas ha cambiado respecto a los característicos exvotos de siglos anteriores. Ahora las ofrendas presentan un carácter mas simple y personal. Estando integradas por pequeños objetos de adorno, algunos de carácter perecedero y especialmente importante según nuestra lectura; objetos cotidianos de carácter femenino.
Las Cuevas-Santuario ibéricas ante la llegada de Roma

Con este sentido femenino se entiende la anónima deidad con la podría estar vinculado el santuario rupestre. La extraordinaria iconografía del fragmento cerámico 28-110-0-1 proveniente de La Nariz y conocido como la “Diosa de Salchite”. Esta haciendo referencia a una Potnia Theron o “Señora de los Animales”. La interpretación apunta que en este s. II a.C. el pueblo íbero que utilizaba el santuario representaba a su deidad asumiendo en ella características importadas del mundo fenicio-púnico como puede ser el carácter alado de la representación o la presencia de la conífera y su carácter inmortal. En referencia a los ciclos de muerte y renacimiento natural, que también se detecta en el hecho de que la deidad parezca surgir o elevarse sobre las llamas del morillo que aparece a sus pies. Atributos heredados de Tanit-Astarté. Pero también características de la Artemis Efesia traída por los Focenses como muestra el contexto iconográfico de la diosa con los brazos abiertos rodeada por el mundo animal y flanqueada por columnas.

La ausencia de material en el santuario rupestre de La Nariz, posterior al primer cuarto del s. I a.C. nos indica que su uso desaparece en este momento. El proceso de romanización del pueblo íbero ya es imparable. Los antiguos dioses y cultos comienzan a diluirse en las brumas del tiempo, asimilados por las nuevas deidades que acompañan a las legiones romanas.

http://www.vettoniahockey.org/nuestro-club/historia-de-los-vettones/
http://revistadehistoria.es/los-vetones-pobladores-prerromanos-de-la-peninsula-iberica/
http://www.salamancaemocion.es/descubre/25/veton/
http://revistadehistoria.es/las-cuevas-santuario-ibericas-ante-la-llegada-de-roma/
http://www.sierradegatadigital.es/articulo/historia-de-sierra-de-gata/nuestros-antepasados-los-vetones/20120611090120002906.html
https://www.vettoniahockey.org/nuestro-club/historia-de-los-vettones/
http://biblioteca.ucm.es/tesis/19972000/H/0/H0036801.pdf
http://hispanoteca.eu/Landeskunde-Spanien/Historia/Lista%20de%20pueblos%20prerromanos%20de%20Iberia.pdf
file:///F:/Dialnet-CuevassantuarioIbericasEnCataluna-2654479.pdf
http://eprints.ucm.es/22157/1/T26470.pdf

martes, 5 de septiembre de 2017

EL NEANDERTAL Y SU LINAJE



Podemos considerar a los neandertales como los últimos representantes de un linaje humano que se desarrolló en Europa entre 500.000 y 40.000 años atrás.Muchos investigadores consideran que los representantes mas antiguos de este linaje constituyen una especie propia:"Homo Heidelberguensis",al que pertenecerian los restos hallados en yacimientos,como la Sima de los Huesos de la Sierra de Atapuerca (España),Mauer (Alemania),Petralona (Grecia) ó Arago (Francia).Los estudios genéticos de los fósiles de la Sima de los Huesos parecen confirmar el parentesco directo entre estas poblaciones europeas, y entre ellas y los neandertales posteriores.Estaríamos,pues,ante una linea evolutiva propia é independiente,que se puede distinguir claramente del linaje sapiens originado en África durante el mismo periodo.
Poco se sabe del origen y comportamiento de los heidelberguensis,los primeros representantes del linaje neandertal.Los yacimientos de entre 500.000 y 400.000 años de antigüedad son escasos en Eurasia y no es posible adentrarse con garantías en estas cuestiones.Parece ser que hace 750.000 años las primeras poblaciones que ocupaban Europa desde hacia mas de un millon de años empezaron a declinar y casi desaparecieron:la ausencia de yacimientos posteriores indica un largo vacío de población en Europa que acabó hace unos 550.000 años con la llegada de los heidelberguensis,probablemente desde algún punto de Asia.Ellos introdujeron en nuestro Continente el "achelense",una tecnología caracterizada por la elaboración en piedra de grandes instrumentos,como los bifaces:útiles de forma almendrada,tallados por sus dos caras y con aristas cortantes.


Otro aspecto conocido del heidelberguensis es su capacidad para cazar ungulados (animales con pezuñas) grandes y medianos,como caballos,bisontes y cérvidos.En el yacimiento ingles de Boxgrove se ha sugerido la presencia de una lesión sobre el omóplato de un caballo producida por el impacto de una lanza;asi,pues,cabe pensar que los habitantes del sur de Inglaterra de hace 500.000 años ya disponían de herramientas efectivas para cazar.Pero se desconocen las técnicas utilizadas para abatir a los animales:¿las lanzas eran armas arrojadizas ó se usaban como picas?.En todo caso,la caza de grandes ungulados debió de requerir la planificación de los pasos a seguir é involucrar a varios miembros del grupo,En cuanto al fuego,era desconocido para la mayoria de estos grupos.Se habia sugerido la presencia de fogatas en algunos yacimientos de Alemania y Europa oriental.Sin embargo,revisiones hechas con técnicas mas modernas parecen desetimar que aquellas comunidades usaran el fuego de modo regular.



Quizas el aspecto mas novedoso de aquellos neandertales sea el tratamiento de sus muertos.Es muy ilustrativo el yacimiento de la Sima de los Huesos de Atapuerca.En este lugar se están excavando los restos de 28 individuos que vivieron hace unos 400.000 años y cuya presencia en la cueva,según el equipo investigador,solo se puede explicar porque los cadáveres fueron depositados alli de forma intencionada.Asi lo avalaría el que los esqueletos están prácticamente completos y pertenezcan a un segmento de edad muy concreto:son individuos adolescentes y adultos (fuera de esa franja de edad solo se han recuperado restos de un niño y de un anciano de unos 40 años).
Este tratamiento especial de la Sima de los Huesos contrasta con las evidencias de canibalismo encontradas en otros lugares,como la Cueva de Arago en Francia (los restos humanos de este lugar muestran fracturas hechas intencionadamente para llegar al tuétano y presentan marcas de corte producidas cuando se descarnaron los cuerpos).Los investigadores que trabajan en este yacimiento hablan de indicio de rituales asociados a este canibalismo, a fin de distinguirlo de la ingesta de carne humana para alimentarse en un momento de crisis (durante una hambruna).Esta hipótesis se basa en el estudio de la estructura de los dientes,que durante su formación registran la historia de la vida de los individuos al estilo de los anillos de los troncos de los árboles.En ningún caso se observan trastornos de la alimentación en aquellas poblaciones,hecho que,junto a la gran variedad y cantidad de animales hallados en la cueva,sugiere que el canibalismo no se dió por necesidad,sinó que tuvo que responder a una razón simbólica y quizas ritual.


El mundo de los heidelberguensis,los primeros neandertales,se vió truncado por la irrupción de uno de los periodos mas fríos que ha vivido el planeta,desde la aparición del género homo,hace mas de 2,5 millones de años.Aunque aún se desconocen sus causas,entre 400.000 y 350.000 años atrás el clima cambió bruscamente y el frío sumió a los heidelbergueses en un auténtico cuello de botella.A juzgar por el vacío de yacimientos en torno a esas fechas,todo parece apuntar a que el cambio climático pudo empujar a los grupos humanos a refugiarse en ambientes mas templados del sur,como la costa mediterránea en Europa y el Próximo Oriente.En esos lugares formaron bolsas de población aisladas genéticamente entre ellas,lo que favoreció la especiación,es decir,el proceso por el cual una especie da lugar a otra.  
En todo caso,la ausencia de restos de este periodo podría explicarse no sólo por un descenso demográfico,sino también por los cambios de la línea costera que acompañan estos ciclos climáticos.Generalmente,los periodos fríos tienen como consecuencia una concentración del agua del planeta en forma de hielo en los polos.Esto implica un descenso del nivel del mar (y una mayor aridez de los Continentes por la ausencia de agua en la atmósfera);pero cuando el clima vuelve a calentarse,como sucedió al acabar la última glaciación,se produce un deshielo en los polos y vuelve a subir el nivel de los mares.Por ello es posible que el mar haya cubierto la mayoría de testimonios arqueológicos del período en que surgieron los nuevos neardentales.Sin embargo,algunas poblaciones lograron sobreponerse a esta crisis y,con la mejoría climática del periodo posterior (hace 350.000 años),pronto recolonizaron los territorios que sus ancestros habían abandonado a causa del frio.Pero el aspecto físico y cultural de estas poblaciones ya no era el mismo que el de los heidelbergensis.El mundo neandertal se había transformado...


Los individuos que superaron aquel cuello de botella ya tenían bien desarrollados gran parte de los rasgos que los investigadores utilizan para caracterizar a los neandertales.Sus cráneos eran bajos y redondeados,con una capacidad encefálica en aumento y que en algunos casos superaría los 1.500 centímetros cúbicos.Su aspecto era el de individuos con una marcada prominencia osea sobre los ojos (el llamado toro supraorbital),narices anchas y ausencia de menton.Su altura media disminuyó desde 1,80 metros de los heiderbergensis hasta 1,65 metros,pero su masa corporal se mantuvo.Se trataba,pues,de individuos bajos y muy robustos (aunque su esperanza de vida seguia siendo corta,como la de todos los humanos prehistóricos e incluso de épocas históricas,y en pocos casos debió de superar los cuarenta años.
Su tecnología también había cambiado.Mientras que los heidelbergensis se habían mantenido estancados en el achelense durante mas de 100.000 años,los nuevos conjuntos arqueológicos atestiguan claras innovaciones.Una de estas nuevas tecnologías acabó por imponerse a las demás y fué adoptada por buena parte de los grupos eurásicos:el musteriense.Esta técnica empleaba nuevas formas de talla de la piedra,como el método Levallois:el núcleo de las piedras se preparaba para ir extrayendo lascas con una forma preconcebida por el tallador.Después,los filos de las lascas se retocaban para obtener instrumentos especializados en diversas tareas.
De este modo,el utillaje neandertal se diversificó y empezó a incluir puntas para las lanzas,raederas de distintos tipos para raspar pieles y cortar carne,denticulados para trabajar la madera y perforadores.Con todo,en los yacimientos siguen apareciendo bifaces y otras piezas de gran formato,pero con menor frecuencia y en contextos usualmente relacionados con lugares de matanza y despiece de grandes animales.La eficacia de los nuevos métodos de talla hizo que perdurasen en el tiempo hasta la practica desaparición del linaje neardental.



Las innovaciones tecnológicas no se limitaron a la talla de piedra.Durante este periodo,el fuego se convirtió en un elemento esencial en la vida diaria de los grupos humanos.Se ha teorizado mucho sobre la aparición de este elemento esencial en yacimientos cercanos a un millón de años,en África y el Próximo Oriente,es decir,antes del mundo nehandertal.Pero estos sitios no muestran un uso del fuego como los neandertales,quienes fueron los primeros en situar el fuego en el centro de gran parte de sus actividades domésticas,desde el asado de los alimentos hasta el aprovechamiento de la luz y el calor,para dar forma a sus instrumentos.
El yacimiento mas antiguo en el que se observan actividades de este tipo es Qesem Cave,en Israel,donde se detectó un uso controlado y continuado del fuego hace ya unos 350.000 años.Los restos humanos que se han recuperado en Qesem (básicamente dientes) parecen estar mas cerca de las poblaciones neandertales europeas de ese mismo periodo que de las africanas del linaje "sapiens".Mas cerca la "Cova del Bolomar" en la costa valenciana,presenta hogares bien estructurados,cercanos a los 250.000 años de antigüedad,y claros indicios de huesos quemados en niveles inferiores,lo cual podría indicar un uso aun mas temprano del fuego en esta área geográfica y hace unos 100.000 años prácticamente todos los sitios neandertales usados como refugio cuentan con el fuego como elemento central.



El tratamiento de los muertos también se volvió mas complejo.Sin abandonar practicas previas,como el canibalismo,los neandertales comenzaron a desarrollar un comportamiento sin precedentes...los enterramientos.
El mas antiguo conocido corresponde a una mujer enterrada en la Cueva de Tabun (Israel) hace unos 100.000 años.Mas tarde empezaron a proliferar en distintos puntos de Europa y del Próximo y Medio Oriente;ente los mas conocidos figuran los de la Ferrasie y La Chapelle-aux Saints (Francia),la Cueva de Kebara (Israel) y Shanidar (Irak).
El  hecho de encontrar los primeros enterramientos en el próximo Oriente,una zona donde neandertales y sapiens convivieron durante un tiempo y compartieron territorios,culturas y recursos naturales,ha llevado a algunos investigadores a sugerir fenómenos de intercambio cultural entre ambos linajes,lo que pudo derivar hacia la adopción de nuevas modalidades en el tratamiento de los muertos.En cualquier caso,las relaciones con los sapiens marcarian,miles de años despues la desaparición definitiva de los neandertal.




En Europa occidental,la franja cronológica que va de 45.000 a 33.000 años,corresponde  a la transición entre el Paleolítico Medio y el Superior, y se caracteriza por la desaparición de los neandertales del registro arqueológico y su sustitución por las primeras poblaciones de humanos modernos ,los" sapiens".Por entonces,las ultimas comunidades neandertal parecían vivir una nueva revolución tecnológica y cultural.Los métodos de talla musterienses tradicionales,empezaron a dar paso a sistemas mas sofisticados como respuesta a nuevas necesidades.
En la mitad meridional de Francia y el norte de la Península Ibérica empezó a desarrollarse el "chatelperroniense"(un sistema de talla de la piedra),hubo otras adquisiciones culturales,como el uso de cosméticos y elementos decorativos.
Aunque estos datos son previos a la llegada de los humanos modernos al oeste de Europa,la genética parece apuntar a cruces hibridas entre ambas poblaciones.Se calcula que los primeros contactos de este tipo pudieron darse en el Próximo Oriente hace unos 100.000 años y que aquellos contactos fueron los responsables de que las poblaciones euroasiaticas actuales tengamos una carga genética neandertal de aproximadamente el tres por ciento.
En cualquier caso,los datos arqueológicos recogen la desaparición de los modos de vida tradicionales,un desvanecimiento que habria tenido lugar a ritmo desigual en las diferentes zonas de Europa y cuyas causas son motivo de acalorados debates cientificos.
Algunos autores insisten en un proceso de  competencia por los recursos,en el que la superioridad tecnológica de los sapiens se impuso y llevó a los neandertal a su desaparición 
Frente a la hipótesis de la competencia,otros investigadores argumentan que los neandertal que los neandertal ya habrian desaparecido cuando llegaron los sapiens.Para ello se basan en criterios geológicos,alegando que en ningun yacimiento europeo occidental hay extratos donde ambas especies aparezcan juntas.
En realidad,los datos arqueológicos no permiten decantarse por una linea ó por otra.Lo mas probable es que fuera la suma de varios factores (algunos ni siquiera plantaeados) lo que provocó la desaparición de los neandertales europeos.
Quizá la aparición de nuevos yacimientos arroje mas luz sobre la verdadera causa de la extinción del linaje de nuestros primeros hermanos evolutivos...

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miércoles, 30 de agosto de 2017

LEGIO IX HISPANIA



Pocas legiones de la historia de la antigüedad romana pueden presumir de la inmortalidad que atesora la Legio IX Hispana, la novena legión. Seguramente el mayor logro durante su existencia fuese la fundación de la ciudad de Eburacum, la actual York, pero sin embargo fue su desaparición de las fuentes la que la convirtió en un icono cultural británico a partir de mediados del siglo XX.No hay duda que desde las costas del Mare Nostrum romano, las civilizaciones se desarrollaron de manera imparable. Mientras tanto, el norte del continente y las islas esperaban el momento de caer sobre los señores del sur y construir un nuevo mundo sobre los cimientos plantados por estos. A menudo, nuestro conocimiento de tierras como las islas británicas se limita a lo que de ellas nos contaban los romanos que las habían visitado o que , incluso, habían nacido ya al otro lado del canal.No es de extrañar, pues, que parte de la historiografía y la cultura popular británica se lanzasen de cabeza a estudiar la que parecía haber sido sido la gran derrota del Imperio Romano en tierras británicas. Lo que no sabían entonces es que seguramente no estaban hablando solo de la historia, sino construyendo una nueva mitología.
El primer mito que se difundió en torno a la Legio IX Hispana se deriva de su propio nombre. A pesar de lo que este parece indicarnos, lo cierto es que la legión no tendría por qué estar formada por una mayoría de soldados de origen hispano. Esto se debe a la particular y a menudo compleja manera de denominar a sus legiones que empleaban los romanos.El nombre de una legión podía deberse a diferentes motivos. En ocasiones derivaba de la provincia donde se hubiese fundado; sin embargo, en otras ocasiones su denominación se refería al lugar en el que se hubiese distinguido en combate o en el que hubiese estado establecida durante largo tiempo. No pocas veces se podía deber también a su comandante o a las circunstancias que habían rodeado su fundación. Algunas denominaciones particularmente famosas fueron la de Victrix, o victoriosa, o la de Pia Fidelis, la leal. Los títulos, además, también iban cambiando con el tiempo a medida que las legiones eran eliminadas y refundadas, mientras que el numeral no variaba. Para acabar de enmarañar el asunto, podía haber varias legiones al mismo tiempo identificadas por un mismo número. Esto se debía a la costumbre de algunos emperadores de identificar las legiones que fundaban empezando de nuevo la cuenta. Baste comentar que la Legio XII Fulminata, una de las más longevas de la historia del Imperio y que fue fundada por el propio Julio César, contaba también con los títulos de Paterna, Victrix, Antiqua, Certa Constans y Galliena.
En el caso de la novena legión, su título se debía a su estancia en Hispania durante las Guerras Cántabras. Durante un tiempo, al parecer, su denominación fue la de hispaniensis, lo cual deja claro que su apelativo derivaría de su estacionamiento y no del origen de la misma. Posteriormente tomaría definitivamente el nombre de hispana. Todo parece indicar, pues, que su participación en las ya mencionadas Guerras Cántabras tuvo que ser bastante destacada.Así pues, y al contrario de lo que suponían muchos autores, el título de la novena legión no indicaría el origen de los legionarios presentes en la misma sino su participación en una campaña notable. De hecho, para cuando la novena legión entra en el territorio legendario, hacía más de un siglo que había abandonado Hispania y, probablemente, ya apenas quedarían miembros de origen peninsular.

La Legio IX Hispana llegó al territorio de Britannia durante la invasión dirigida por el emperador Claudio. Durante los primeros años sabemos que fundó el asentamiento de Lindum, la actual Lincoln, y que participó de manera activa en batallas contra Caratacus o Venutius.Sin embargo, resulta curioso que el primer momento de fama de la novena legión se deba, ya entonces, a una derrota. Pocas figuras entre los reyes y reinas nativos, si es que alguna,  pueden compararse en trascendencia cultural a la de Boudica (también conocida popularmente como Boadicea), la reina de los icenios que estuvo a punto de derrotar a los romanos. Si bien la reina guerrera terminó siendo vencida, no lo hizo sin antes haber estado a punto de hacer que la Legio IX Hispana desapareciese a sus manos en el año 61, cerca de la actual Colchester.

Más fortuna tuvo la legión contra la tribu de los brigantes. Fue entonces cuando partió al norte de lo que ahora llamamos Inglaterra y fundó lo que terminaría siendo la ciudad de York. Su estancia en este nuevo emplazamiento no fue muy placentera, de todos modos, y según Tácito estuvo a punto de ser erradicada por los caledonios, las tribus que poblaban el territorio de nuestra contemporánea Escocia. Tal vez esto fuese una premonición de los hechos que terminarían dándole la fama.Durante mucho tiempo, la datación aceptada para las últimas inscripciones conocidas de la legión fue la del año 108, en la ciudad de Eburacum. Poco después, el emperador Adriano visita la región y ordena la construcción del muro que llevará su nombre. Estamos ya en el 122 y junto a Adriano llegará una nueva legión, la Legio VI Victrix. De la Legio IX Hispana parece no quedar ya ningún rastro.

Sin embargo, la tradicional teoría de su desaparición en el norte de las islas se vino abajo en la década de los años setenta del siglo XX. Fue entonces cuando se localizaron algunas inscripciones y restos atribuibles a miembros de la novena legión en la zona de Nijmegen (Holanda), así como un altar dedicado a Apolo cerca de Aquisgrán. La datación no es segura pero su consagración parece situarse entre los años 104 y el 120, lo que situaría a la Legio IX Hispana en el norte del Imperio durante los mismos años en los que su pista desaparece de las islas británicas.No obstante, estos hallazgos han estado muy lejos de acabar con las dudas en torno al final de la legión. Según varios estudiosos, en realidad, estaríamos ante los restos dejados por algún destacamento auxiliar de la legión y no ante la prueba de la presencia del grueso de la misma en Holanda. Siguiendo este razonamiento, otros historiadores siguen defendiendo que un incidente, todavía desconocido, en el norte de Inglaterra sería la razón más probable para la desaparición de la legión. De este desastre solamente se habría salvado un pequeño número de hombres que en ese momento estaría estacionado en el continente.Otros, sin embargo, defienden la tesis de que la Legio IX Hispana habría sido destinada a la frontera con los germanos tras su estancia en Eburacum. También que poco después sería desplegada en alguno de los diferentes territorios imperiales en los que abundaron los conflictos durante la época. Esta teoría afirma que la falta de nuevos restos relacionados con la legión es debida a que su desaparición se habría producido antes de que hubiese tenido tiempo a dejar alguna constancia física permanente en su nuevo destino. La rebelión de Bar Kojba en Palestina entre el 132 y el 135 y las guerras partias de Marco Aurelio son las propuestas con más partidarios entre aquellos que buscan un final diferente para la novena legión.Lo cierto es que todo lo anterior son poco más que especulaciones, teorías que todavía están muy lejos de ser probadas y que siguen subrayando el principal atractivo de la Legio IX Hispana: no sabemos cuándo ni dónde encontró su final.

Esto, por sí mismo, no tendría por qué ser tan relevante. Muchas legiones fueron fundadas y disueltas durante la historia de Roma, no pocas desaparecieron de manera brusca y algunas, como la Legio VI Hispana, incluso desconocemos si realmente llegaron a existir. La verdadera trascendencia de su historia, sin embargo, vino por la capacidad de la historiografía británica para convertir en icónica la imagen de la legión.La historia antigua de las islas británicas no puede hacer sombra a los sucesos del continente. La falta de fuentes historiográficas nos regala un panorama nebuloso y casi desconocido proclive a la ficción y al mito mas que a los estudios de naturaleza histórica. 
La leyenda que rodea a la novena legión puede no ser más, que la expresión de la voluntad de algunos historiadores y autores literarios de dotar a un país de un motivo de orgullo nacional. Frente al imperio mediterráneo, los británicos nos ofrecieron a los bárbaros definitivos, aquellos que erradicarían a más de cinco mil de los mejores hombres del enemigo en mitad de un territorio tan dado a la leyenda como los bosques y las marismas escocesas.Poco importa ya dónde acabara sus días la legión. Es difícil que nuestro imaginario colectivo pueda admitir que su verdadero fin no se produjo en medio de la niebla escocesa, a manos de unos invencibles pictos. Y es que, ya se sabe, ante la duda es mejor imprimir la leyenda. 

Y dejando a un lado la historia-mito...Actualmente, los arqueólogos han descubierto un "polígono industrial" romano cerca de unas ruinas, las cuales pudieron ser el hogar de la famosa Legión IX “Hispana”, la misteriosa legión perdida.El yacimiento desenterrado muestra una serie de elementos de abastecimiento como restos de un molino de agua, utilizado para moler el grano de harina y producir alimentos para los soldados, ropa, restos de comida, tumbas y cerámica.El lugar fue excavado entre Dishforth y Leeming, en el norte de Yorkshire. Se encuentra cerca de una fortaleza en ruinas, en el puente de Healam, el cual formaba parte de la frontera romana hace 2.000 años.La IX Legión había luchado en victoriosas campañas a través de todo el Imperio Romano, desde la Galia hasta África, de Sicilia a España, y de Germania a Britania. Muchos creen que la IX Legión desapareció después de haber sido enviada a combatir contra los  pictos, en Escocia, y nunca más regresó.

Las excavaciones han proporcionado a los arqueólogos una idea sobre la economía de mantenimiento de una guarnicionería militar de hace muchos siglos.El área fue desarrollada para abastecer de alimentos, bebidas y otros servicios relacionados con el comercio, a los vecinos de la fortaleza imperial en el Puente Healam, cerca de Dishforth.Había un molino de harina, movido por agua, que facilitaría la elaboración de alimentos para la guarnición, así como a las Legiones que viajaban a lo largo de la vía romana de “Dere Street”.Los grandes edificios de madera próximos a la puerta, ocupados probablemente hasta el siglo IV d. C., habrían sido utilizados para producir alimentos, guardar el ganado, y elaborar cerveza y cerámica.

Los arqueólogos han encontrado monedas, broches, fragmentos de cerámica y media tonelada de huesos de animales sacrificados en el lugar. También se excavaron 14 cremaciones humanas y un esqueleto, bien preservado, de un caballo debajo de un edificio. Se cree que habían sido sacrificados como ofrenda a los dioses para traer suerte a la zona de ocupación.Otras teorías sugieren que fue enviada a otra parte del Imperio donde fue disuelta, o que su nombre fue eliminado de los registros después de haber sido deshonrada en una batalla.
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/3c/Roman_tegula_with_Legio_IX_Hispana_stamp_YORYM_2014_141.JPG
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/30/Yorkshire_Museum%2C_York_%28Eboracum%29_%287685208580%29_2.jpg/220px-Yorkshire_Museum%2C_York_%28Eboracum%29_%287685208580%29_2.jpg
http://lasoga.org/la-misteriosa-desaparicion-de-la-novena-legion-de-soldados-perdidos-y-nuevas-mitologias/
http://www.reenactor.net/Ancient/roman/rom-image/unit_logo/legio_ix.jpg
http://www.universoprohibido.com/sites/default/files/aguila-de-silchester1.jpg
http://www.historiaclasica.com/2007/09/qu-fue-de-la-legio-ix-hispana.html
http://www.viatorimperi.com/legiones-de-roma/legio-ix-hispana

martes, 29 de agosto de 2017

LOS GITANOS...LOS ANTECEDENTES AL PROYECTO DE EXTERMINIO Y LA REDADA GENERAL DE 1749



Las Cortes abiertas el 5 de mayo de 1592, a pesar de su tinte claramente económico, se convirtieron en receptáculo de propuestas para “sujetar” a los gitanos. Ya en la sesión del 5 de junio de ese año, se estableció el nombramiento de comisarios para que informaran sobre lo que convenía en el “problema” gitano. Si bien, el punto culminante llegaría en la sesión del 19 de marzo de 1594, cuando los procuradores por la ciudad de Burgos, Jerónimo de Salamanca y Martín de Porras, presentaron una propuesta para “exterminar” a esta minoría étnica.
Como justificación, hicieron una exposición plagada de todo tipo de prejuicios peyorativos, en consonancia al estereotipo gitano negativo que se hallaba ya consolidado en estas fechas. En su alegato, comenzaron denunciando la forma de vida de los gitanos, calificándola como 
“la más perdida que hay en toda la república cristiana, ni aun bárbara”.
La razón de esta mala vida se debía a que eran “gente sin ley”, que vivían
“llenos de vicios, sin ningún género de recato, con gran escándalo de estos reinos y de los naturales de ellos”.
Es en el punto donde se asocia el tema de los gitanos con un problema de orden público, en el que se hallaba también inserta la problemática morisca, tal como se comprobaría en la sesión de 5 de abril de 1596, cuando el representante conquense, Juan Suárez propuso
“que los moriscos y gitanos se repartan por vecindades en el reino, y no traten sino solo en labrar y criar, y servir a labradores y criadores”.
Temerosos de que el “gitanismo” contagiara al resto de la población, pidieron
“poner remedio en un daño tan grande”, y así conseguir “disipar y deshacer de raíz este nombre de gitanos y que no haya memoria de este género de gente”.



El “exterminio” biológico propuesto consistía en la separación física de ambos sexos y la aculturación de los más pequeños. Para justificarlo, hicieron una exposición plagada de prejuicios peyorativos, acusándolos de ser “gente sin ley”, que vivía “llenos de vicios”. No llegándose a un acuerdo, el proyecto se desechó y se optó por continuar con la política represiva basada en la fijación de las familias gitanas a un domicilio conocido bajo un estricto control de sus personas, costumbres y caballerías.
El temor de que esta forma de vida acabara siendo adoptada por el resto de la población se mantuvo presente en la legislación represiva que siguió, en la que se pretendió perfeccionar el sistema de avecindamiento forzoso en localidades, de las que no debían salir sin licencia. Sin embargo, las medidas basadas en el “exterminio” biológico y la expulsión a tierras americanas no se habían olvidado, y en 1610, el rey encargó en Aranda del Duero su expulsión, encargando su ejecución al marqués de Salvatierra. Afortunadamente, todo quedó en aguas de borrajas una vez se comprobaron  las graves consecuencias derivadas de la medida realizada en el caso morisco.


Sin olvidarse completamente la amenaza de la expulsión y el “exterminio” biológico, se volvió nuevamente al asentamiento forzoso en vecindarios cerrados para ocuparlos exclusivamente en la labranza. Una política criticada abiertamente por muchos arbitristas, representantes en Cortes y camaristas del Consejo de Castilla, al exigir medidas más contundentes, algo que lograron en 1749, cuando efectuada una redada para expulsar del reino a los gitanos, acabó desechándose otra vez al tenerse en cuenta diferentes aspectos de carácter poblacional y de seguridad, con lo que acabó transformándose en un proyecto de exterminio” biológico a través de la separación física de hombres y mujeres. Encomendada la tarea de señalar los destinos de ambos sexos, el marqués de la Ensenada aprovechó la mano de obra gratuita de los varones mayores de siete años, para hacer frente a su programa de reconstrucción de la Armada Naval. Un cautiverio, cuyo punto final llegó demasiado tarde en 1765. La desconfianza entre ambas comunidades era ya completa.


Con la creación en 1721 de la llamada Junta de Gitanos se llegó a la conclusión de la inutilidad de la política seguida hasta entonces hacia esta minoría étnica, así como el inconveniente que suponía la inmunidad eclesiástica para lograr una prisión general. Despojados en 1748 de este derecho, el Consejo de Castilla, con su presidente Gaspar Vázquez de Tablada al frente, acordó su arresto para
“sacarlos de España y enviarlos divididos en corto número a las provincias de América”.
Conocedores de que una medida similar había fracasado en Portugal, se acordó emprender el “exterminio” biológico, por lo que en junio de 1749 ya se planeaba una redada para capturar el mayor número posible de gitanos y gitanas de todas las edades a partir de los padrones confeccionados con motivo de la pragmática de 1745.
Fue un miércoles 30 de julio cuando la historia de España adquiere tintes macabros,cuando en este país el odio tendió la alfombra de bienvenida a una  crueldad que se ha llamado la Gran Redada o la Prisión General de los Gitanos de 1749. 
Desde la llegada a España de los gitanos (Rroma), alrededor del año 1417, muchos fueron los intentos de asimilación forzosa que tuvieron el punto de salida con la pragmática de Medina del Campo dictada por los Reyes Católicos en 1499 y que continuaron con una serie de ordenes que marcan una represión sin límite y que de una manera directa o indirecta pretendían o bien el abandono de las costumbres, trajes y tradiciones o bien la desaparición y arrinconamiento de la población romaní española. Entre estas medidas, por entresacar algunas, tenemos desde las que obligan al asentamiento, a la prohibición de ejercer el trabajo que les procuraba su medio de vida, la trata de animales el chalaneo, y otras en la que se les obliga a convertirse en agricultores… todo este cúmulo de sentimientos antigitanos y romafobia tiene su culmen en esta orden del 30 de julio pronunciada por Fernando VI de “exterminar la raza gitana”, para ello ordenó 
...“prender a todos los gitanos avecindados y vagantes en estos reinos, sin excepción de sexo, estado ni edad, sin reservar refugio alguno a que se hayan acogido”... 
Unida a esta orden y mediante un plan urdido en secreto y organizado por el Marqués de la Ensenada, fueron detenidos casi todos los gitanos españoles, unos 9.000 (otros 3.000 ya estaban en prisión), los hombres enviados a los arsenales de la marina y las mujeres y los niños encarcelados. Para llevar a cabo con esta operación se contó con la cooperación de la Iglesia y la “provechosa” colaboración delatora de la población. Para facilitar el apresamiento de los gitanos y gitanas, el cardenal Valenti Gonzaga, nuncio en Madrid antes de ser secretario de Estado en el Vaticano, obtuvo expresamente permiso para excluir a los gitanos del asilo eclesiástico en abril de 1748. Era el último trámite para que Fernando VI autorizara el genocidio del verano de 1749

Marqués de Ensenada
De esta colaboración tenemos datos históricos que la prueban que se recogen en un escrito de P. Minguella, autor de la Historia de la Diócesis de Sigüenza y de sus Obispos, en el se nos cuenta como tuvo lugar la famosa redada de los gitanos , concebida por el Secretario de Guerra, D. Zenón Semodevilla y Bengoechea, el famoso Marques de La Ensenada,secundada por el Obispo de Sigüenza.
Un año antes de morir el Duque de Anjou, que reinó en España con el nombre de Felipe V, dictó un decreto de pena de muerte contra los gitanos sorprendidos fuera del término de su vecindario. A tal efecto muchos de ellos, abandonando la vida nómada, se habían afincado en lugares, donde ejercían oficios serviles, útiles a sus convecinos, hasta que,como ya comenté,un miércoles 30 de julio de 1749, fueron sorprendidos por el Ejército. Ni siquiera les acogió el derecho de asilo que cualquier delincuente tenía, porque la Iglesia les excluyó del privilegio. Es cierto que hubo clérigos que clamaron contra tal desmán, pero fue a título personal, como el del Vicario de Sevilla. 
También la ambición de alcaldes, corregidores, alguaciles y particulares jugó su baza en el asunto, pues eran recompensados los delatores con la apropiación de sus exiguos bienes, que se vendían en pública almoneda. Los apresados mayores de 12 años eran enviados a los arsenales de la Marina y a las mujeres y los menores se les redujo a guetos. Los hombres que se hallaban en una mejor condición de fortaleza física y, puesto que hacia falta mano de obra, eran enviados a galeras para construir barcos que irían destinados a traerse el oro del nuevo continente, allí morían a causa de la extenuación, el hacinamiento, las enfermedades y la mala alimentación.

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A fin de obtener la autorización real, el Consejo justificó la medida para“contener el vago y dañino pueblo que infecta a España”, asegurando ser el único “preciso remedio” el “exterminarlos de una vez”. El carácter universal de la redada se hallaba implícito. Su desarrollo a partir de los listados de familias avecindadas y las instrucciones de captura lo confirma:
“Habiendo resuelto el rey se recojan para destinar como lo tenga por conveniente todos los gitanos avecindados y vagantes en estos reinos, sin excepción de sexo, estado, ni edad”.
El 8 de julio Ensenada ya había enviado las instrucciones a los tres intendentes de Marina, junto con la relación de los lugares y destacamentos militares designados para desarrollar la operación. Los aspectos económico y logístico fueron cuidadosamente previstos, detallándose incluso la tropa y sus mandos. Éstos,una vez en sus objetivos, abrieron las órdenes y se dispusieron a ejecutarlas “de acuerdo, en la mejor armonía y buena correspondencia” con las autoridades locales...

Respecto a los bienes de los presos, se procedió tras la redada a la custodia y cierre de las casas para impedir su saqueo, inventariándose “todos los bienes raíces, muebles o dinero” que se hallaron para su posterior subasta y así costear la propia operación.
En Andalucía, tradicionalmente la región española con más presencia gitana se produjo el mayor número de capturas, especialmente en los reinos de Sevilla y Granada, a pesar de que, como en Cataluña, por no haber llegado la orden, hubo de esperar varias semanas a ejecutarla en poblaciones como Málaga. En casi su totalidad, no hubo resistencia. En Vélez Málaga, por ejemplo, a la llegada de los soldados, los gitanos no esperaron a ser capturados, y ante el asombro de éstos, se dirigieron a la cárcel diciendo que “ya sabían se les habían de prender, y que desde luego venían a que S.M. les mandase donde había de ir”

Ensenada que tenía claro el envío de los hombres a los arsenales, dudaba del destino de las mujeres, pues su prioridad era impulsar su programa reconstrucción naval, por lo que se olvidó de éstas y de los hombres inhábiles para el trabajo. Olvidadas, pasaron años esperando destino. A sus quejas y a la de los gitanos que habían obtenido ejecutorias de castellanía, se unió el malestar del propio monarca por medida tan desproporcionada.
A los tres meses de este fatídico día, se dicta una orden que libera a los ancianos y las viudas y en la que se prohíbe la procreación. Aunque estos Rroma liberados tenían el derecho a recuperar sus bienes no es difícil imaginar las dificultades que tuvieron que atravesar no solo en este aspecto económico sino también para rehacer sus vidas y superar la pesadilla que les había tocado vivir.
Las condiciones de vida infrahumanas y la negación de indultos desde el año 1757 hizo que la población romani encarcelada pasara a ser de tan solo unos ciento cincuenta individuos cuando en 1783 fueron liberados, no por motivos humanitarios sino por la falta de rentabilidad que suponía el mantenimiento de esta población enferma y envejecida prematuramente. 
Una vez liberados surgió la duda sobre que hacer con ellos, surgieron varias propuestas entre las que se encuentran la de diseminarlos y colocar a solo una familia por pueblo, la de internarlos en prisiones para que vivieran con sus familias como inquilinos libres o la de enviarlos a las colonias americanas como ya hacían otros países como Portugal e Inglaterra, pero la falta de consenso sobre esto nos llevaría a la Pragmática del 19 de septiembre de 1783 dictada por Carlos III que daría a los gitanos libertad de elección domiciliaria y laboral.
Reunida la Junta de Gitanos el 7 de septiembre bajo la supervisión de Francisco Rávago, éste criticó con dureza la improvisación con que se ejecutó la redada, pero la Junta no asumió su responsabilidad respecto a la generalidad con que se diseñó, ya que achacó el abuso cometido a la mala interpretación de sus ejecutores.
El Consejo de Castilla recondujo entonces el proyecto y lo centró exclusivamente en los gitanos contraventores, disponiendo en el capítulo sexto de la Orden de octubre de 1749, la libertad a todos aquellos que acreditaran su buena forma de vida. Los que no pudieron hacerlo, Ensenada los distribuyó en función de su capacidad laboral: los hombres útiles mayores de siete años se remitieron a los arsenales, en tanto a los menores se les permitió permanecer con sus madres hasta cumplirla, momento en que pasaban a las maestranzas de los arsenales.
La injusticia cometida hacia unas personas, a las que sin delito ni juicio fueron privadas de su libertad, tuvo su continuación en la aplicación de dicho artículo sexto. Algunos responsables de su custodia señalaron lo desacertado y nada equitativo que resultó, al advertir cómo por ser personas sin familia y sin medios económicos no pudieron “justificar lo necesario para su libertad”.
Casi cuatro mil personas pasaron a sus destinos definitivos, hasta que Carlos III las rescató del olvido y concedió en 1765 su indulto, medida tardía, pues ya se había causado una profunda brecha entre ambas comunidades.
BIBLIOGRAFIA
GÓMEZ ALFARO, Antonio. La gran redada de gitanos, Madrid. 1993.
MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel.
– Los gitanos y las gitanas de España a mediados del siglo XVIII. El fracaso de un proyecto de “exterminio” (1748-1765), Almería, 2014.

– Nunca Más. Homenaje a las víctimas del proyecto de “exterminio” de la minoría gitana iniciado con la redada de 1749, Almería, 2015.
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http://revistadehistoria.es/los-antecedentes-al-proyecto-exterminio-gitano-1749/
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http://revistadehistoria.es/la-redada-general-de-gitanos-de-1749/
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