lunes, 7 de diciembre de 2015

ATAQUE A PEARL HARBOR...CONSECUENCIAS Y DOOLITTLE RAID



El ataque a Pearl Harbor fue una ofensiva militar sorpresa efectuada por la Armada Imperial Japonesa contra la base naval de los Estados Unidos en Pearl Harbor,Hawái, en la mañana del 7 de diciembre de 1941. El ataque pretendía ser una acción preventiva destinada a evitar la intervención de la Flota del Pacífico de los Estados Unidos en las acciones militares que el Imperio del Japón estaba planeando realizar en el Sudeste Asiático contra las posesiones ultramarinas del Reino Unido, los Países Bajos y los propios Estados Unidos
Los japoneses hicieron coincidir esta ofensiva con el ataque a las posesiones del Imperio Británico en Malasia,Singapur y Hong Kong, todas las cuales estaban ya en su poder a mediados de febrero de 1942.
La base naval fue atacada por 353 aeronaves japonesas que incluían cazas de combate,bombarderos y torpederos que despegaron de seisportaaviones. Resultaron dañados los ocho acorazadosestadounidenses atracados en el puerto, y cuatro de ellos se hundieron. De estos ocho, dos fueron reflotados y cuatro reparados, por lo que seis pudieron volver a entrar en servicio más tarde, durante la guerra. El ataque japonés también hundió o dañó tres cruceros, tres destructores, un buque escuela y un minador.
Los norteamericanos perdieron 188 aeronaves, murieron 2402 estadounidenses y 1282 quedaron heridos de diversa consideración. Sin embargo, los japoneses no atacaron la central eléctrica, el astillero, las instalaciones de mantenimiento, los depósitos de combustible y torpedos, los muelles de submarinos y el edificio del cuartel general y de la sección de inteligencia.
Los japoneses perdieron 29 aeronaves y cinco minisubmarinos, además de sufrir 65 bajas militares entre muertos y heridos. Asimismo, un marino japonésfue capturado vivo.
El ataque conmocionó profundamente al pueblo estadounidense y llevó directamente a la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, tanto en los teatros de guerra de Europa como del Pacífico. Al día siguiente del ataque, 8 de diciembre, los Estados Unidos le declararon la guerra al Imperio del Japón.
El apoyo interno en Norteamérica a la no intervención en el conflicto mundial, que había sido fuerte, desapareció, mientras que la asistencia clandestina al Reino Unido fue remplazada por una alianza plena. La Alemania nazi y la Italia fascista declararon la guerra a los Estados Unidos el 11 de diciembre en respuesta a las operaciones puestas en marcha por la nación norteamericana.
Hay numerosos precedentes históricos de ataques militares sin previa declaración de guerra por parte de Japón. Sin embargo, la inexistencia de una declaración formal por parte nipona mientras se llevaban a cabo negociaciones que parecían prosperar, llevó al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt a calificar al 7 de diciembre de 1941 como «una fecha que vivirá en la infamia».




El hombre clave del ataque japonés fue el almirante Yamamoto, gran conocedor de las estrategias de la Armada británica y de la tecnología naval de las diferentes bases británicas desplegadas por el Pacífico. Conocedor de la costumbre de los americanos de fondear sus barcos en el puerto los fines de semana y bajar a tierra todo el personal de servicio para divertirse, Yamamoto eligió la madrugada del domingo día 7 de diciembre como la fecha adecuada para el ataque por sorpresa.
Ese día, aproximadamente a las siete de la mañana, una flota nipona, al mando del vicealmirante Nagumo, atacó por sorpresa a la norteamericana del Pacífico, fondeada en Pearl Harbour, mediante una fuerza de seis portaaviones, con 423 aparatos, una escolta de 17 buques de guerra y ocho petroleros. El objetivo primordial de Yamamoto era los tres portaaviones americanos del Pacífico. Pero, en aquel preciso momento, uno estaba en California, y los otros dos transportando aviones a las islas de Midway y Wake. Aún así, Yamamoto pudo atacar a ocho acorazados sin redes antitorpedos, anclados en la rada del puerto.
Antes del ataque del grueso japonés, los submarinos nipones fueron detectados por los radares de la isla, al igual que todo el grueso de los aparatos nipones en ruta hacia la base, pero la defensa no entendió que aquello era un ataque en toda regla. A las 7.55 cayó sobre la base de Pearl Harbour la primera de las oleadas de aviones japoneses, los cuales fueron apoyados desde el mar con fuego de torpedos lanzados por los 17 acorazados de guerra. Todos los aeródromos y las bases de los hidroaviones también sufrieron la visita aérea de los cazas japoneses.
La confusión fue tremenda tras la primera embestida nipona. Teniendo en cuenta que pronto la visión del cielo fue prácticamente nula, a causa del gran humo levantado por las llamas, la defensa antiaérea respondió con relativa rapidez y notable eficacia. Poco después de las ocho en punto, la segunda oleada aérea nipona prosiguió la sistemática destrucción de los objetivos vitales de la base.
Como balance final, los cerca de 400 aparatos utilizados por Yamamoto pusieron fuera de combate, en poco más de una hora, a ocho acorazados (dos de ellos irreparables), tres cruceros, otros tantos destructores y ocho buques auxiliares, con un registro bruto de 300.000 toneladas. Cerca de 200 aviones fueron destruidos por completo y unos 70 dañados seriamente, hasta el punto de que tan sólo una docena de ellos pudieron volar inmediatamente después del ataque. El número de muertos americanos, incluyendo al personal auxiliar, ascendió a más de 4.000. Las pérdidas niponas se elevaron a 29 aparatos, cinco submarinos enanos y 65 hombres, entre pilotos y tripulantes de los submarinos.
Una vez acabado el segundo ataque, Nagumo ordenó la retirada inmediata de todas las fuerzas niponas, decisión que no dejó de parecer extraña y un tanto controvertida, ya que tuvo la oportunidad de infringir mayores pérdidas a la sorprendida base naval americana, destruyendo los inmensos talleres y astilleros de Oahu y pulverizando sus depósitos de combustible, además de los 70 buques que quedaron en la base indemnes o con averías de poca consideración, que les permitieron entrar en funcionamiento pocas semanas después.




Consecuencias del ataque


Dos días más tarde, los portaaviones japoneses Hiryu y Soryu y los cruceros Tone y Chikuma se desviaron hacia la isla de Wake, al sur de las islas Hawaii, la cual fue bombardeada y tomada el 23 del mismo mes. Paralelamente al ataque de Pearl Harbour, la aviación nipona destruyó la mayoría de los modernos B-17 y cazas P-40 enclavados en las islas Filipinas, tras lo cual salieron en búsqueda del siguiente y último de los objetivos de la ofensiva: la flota británica de Singapur, a la que se dio caza en alta mar cuando intentaba salir del infierno marítimo que las fuerzas niponas habían establecido en el Pacífico. La aviación nipona volvió a usar el fuego combinado de torpedos y bombas aéreas, hundiendo a gran parte de la flota, incluyendo al acorazado Prince of Wales y al crucero de batalla Repulse.
El ataque a Pearl Harbour, de cualquier manera, y los posteriores ataques por sorpresa a la flota aliada, proporcionaron a Japón la supremacía naval en el Pacífico durante algunos meses, el tiempo necesario para la reacción norteamericana.
Mientras, en los Estados Unidos, una ola de indignación patriótica, perfectamente orquestada por los partidarios del intervencionismo en la guerra, proporcionó al presidente Roosevelt la ansiada ocasión de intervenir en el conflicto y alcanzar el cenit de su popularidad. Las críticas que surgieron de entre algunos sectores por la evidente improvisación fueron cuidadosamente acalladas. No obstante, Roosevelt se vio obligado a designar una comisión investigadora para depurar a los responsables directos de semejante desastre. El resultado del informe encontró a los comandantes de la Marina y del Ejército de Hawaii, el almirante E. Kimmel y el general Walter C. Shart, culpables de "dejación de sus obligaciones" y "error de juicio", por lo que fueron inmediatamente cesados de sus cargos. Aun así, diversas investigaciones sobre Pearl Harbour continuaron su propio curso, sacando a la luz conclusiones totalmente contrapuestas al primer informe. Una vez acabada la Segunda Guerra Mundial, el Congreso de los Estados Unidos determinó llevar a cabo una investigación pública y exhaustiva sobre el asunto de Pearl Harbour, el cual había introducido una gran herida en lo más hondo de la sociedad norteamericana. Los dos acusados fueron, finalmente, declarados culpables de "error de juicio", pero no de "dejación de obligaciones".


 La Incursión de Doolittle ayudó a subir la moral estadounidense en abril de 1942 que estaba por los suelos. Después del ataque japonés por sorpresa a Pearl Harbor el 7 de Diciembre de 1941 y tras meses de continuas retiradas y derrotas a lo largo de todo el pacífico, el presidente Roosevelt ordenó a su Estado Mayor que organizase algún tipo de operación que hiciese sentir a los japoneses que no estaban impunemente seguros en su isla. El general George C. Marshall engargó al entonces teniente coronel Doolittle el diseño de tal operación.
Para complicar mas la operación, tenían que despegar al atardecer para poder bombardear Tokio a plena luz del día y dado que no podían volver a los portaaviones(que nada mas despegar los B-25 volverían a toda máquina al resguardo de Pearl Harbor), tuvieron que ser guiados por radio-guias desde china y la URSS.




La clave estaba en el sigilo, pero los japoneses, que no disponían de radar, tenían una cortina de pesqueros armados dispuestos a unas 700 millas de Japón por el Almirante Yamamoto. Uno de ellos, el Nitto Maru, avistó a la flota japonesa, y aunque fue hundido de inmediato, pudo dar la alarma. Doolitlle decidió entonces despegar, a pesar de que se encontraban aún muy lejos de las costas de Japón, lo que implicaba que tendrían muy poco margen de combustible para aterrizar en China.
 La inexperiencia japones propició que los bombarderos americanos alcanzaran con sus bombas Tokio, Kanagawa, Yokohama, Nagoya, Osaka y Yokosuka y aunque apenas causaron daños materiales, propinaron a los japoneses un golpe demoledor a su moral y a su alto concepto del honor.


El aterrizaje en China

Tras reunir a sus efectivos Doolittle voló en dirección a china, pero la falta de combustible hizo que muchos de sus aviones alcanzaran la costa de China casi sin combustible, uno de ellos cayó al mar sin llegar siquiera a tocar tierra. Otro llegó a Vladivostok, otro fue capturado por los japoneses, y el resto de tripulaciones, incluido Doolittle consiguieron ser rescatados por guerrilleros chinos. De los 80 tripulantes, sobrevivieron 69.



Ascensos y Consecuencias
Doolittle fue ascendido a general por su azaña, aún sin haber provocado daños significativos a los japoneses, y habiendo perdido todos sus aviones en la incursión, pero consiguió subir la moral de los ciudadanos estadounidenses. Y mas allá del marketing, la consecuencia mas importante, es que su incursión obligó a los japoneses, que ya no se sentían tan seguros en su isla, a acelerar los preparativos de la invasión de Midway, donde fueron derrotados decisivamente por los estadounidenses, cambiando las tornas de la guerra.

 http://revistadehistoria.es/ataque-pearl-harbor-en-6-infografia
http://www.enciclonet.com/articulo/pearl-harbour-ataque-a/#
http://revistadehistoria.es/doolittle-raid-72-anos-despues-aun-hay-4-supervivientes/

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